Problemas con aguas residuales y fuertes lluvias generan emergencias sanitarias en varias ciudades de Colombia



Diversas ciudades del país reportan emergencias sanitarias y de infraestructura como consecuencia de la gestión de aguas residuales y el impacto de las intensas lluvias. Los casos más críticos se presentan en Ibagué, Pasto y Sincelejo, donde los ciudadanos denuncian la inacción de las autoridades locales y las empresas de servicios públicos. En Ibagué, habitantes de los sectores aledaños a la quebrada Hato de la Virgen denuncian el vertimiento continuo de aguas negras provenientes de un barrio cercano, una situación que se ha extendido por varias semanas. La contaminación ha provocado malos olores persistentes, proliferación de plagas y afectaciones a la salud de la población, especialmente de adultos mayores. Según los residentes y el concejal Andrés Zambrano, el problema se originó por intervenciones inconclusas en el sistema de alcantarillado, responsabilizando a la administración municipal por los daños ambientales y de salud pública. Una situación similar ocurre en Pasto, donde los residentes del edificio Villa Rocío, en el sector de Cujacal Bajo, enfrentan una crisis sanitaria desde el 10 de enero de 2026 por la inundación constante de sus parqueaderos con aguas residuales. El problema, que se agrava con las fuertes lluvias, ha convertido la zona en un foco de infección. A pesar de los derechos de petición enviados a las empresas EMAS y EMPOPASTO, la comunidad asegura no haber recibido soluciones efectivas y exige la intervención urgente de la Alcaldía y la Secretaría de Salud. Por otro lado, en Sincelejo, las intensas lluvias provocaron la creciente de un arroyo que rompió una tubería principal de acueducto, dejando sin servicio de agua a los barrios Mirador de los Alpes y Punta del Este. La empresa Veolia informó que las reparaciones podrían tardar entre dos y cuatro días, y como medida de contingencia, abastecerá a los sectores afectados con carrotanques. Mientras tanto, a nivel nacional, se reporta que las lluvias también impactan cultivos como el plátano y el maracuyá, aunque han contribuido a mantener los niveles de los embalses por encima del 80%.
















