Grupos armados ilegales intensifican ataques y enfrentamientos en Cauca y Catatumbo



En la región del Catatumbo, en Norte de Santander, los enfrentamientos entre el ELN y el Frente 33 de las disidencias de las FARC han provocado una grave crisis humanitaria. Una misión de la Defensoría del Pueblo, acompañada por la Iglesia Católica y la Misión de Verificación de la ONU, constató el desplazamiento masivo de al menos 700 personas en los municipios de El Tarra y Tibú, con reportes de hasta 2.000 desplazados llegando a Cúcuta. Los combates, ocurridos cerca de viviendas y escuelas, han dejado pueblos abandonados, como el corregimiento de Filogringo. La situación en Catatumbo se ha visto agravada por un derrame de crudo, causado por impactos de bala en un oleoducto, que contaminó cultivos de palma de aceite y afectó la economía local. Aunque algunas familias intentan regresar, persiste el temor por la posible presencia de artefactos explosivos sin detonar.
La Defensoría del Pueblo hizo un llamado urgente a los grupos armados para que respeten el Derecho Internacional Humanitario y solicitó una intervención integral del Estado para garantizar la seguridad y la atención a las víctimas.
En respuesta, se instaló un Puesto de Mando Unificado en Tibú y se reforzaron las operaciones militares en la zona. Paralelamente, en el departamento del Cauca, se registraron varios ataques contra la fuerza pública atribuidos a disidencias de las FARC. En el sector de Taminango, entre Santander de Quilichao y Buenos Aires, una emboscada a un vehículo policial causó la muerte del intendente Luis Guillermo Martínez y dejó herido al patrullero Juan Camilo Perdomo.
Las autoridades han incrementado su presencia en el área para contener la violencia. En otro hecho ocurrido en el municipio de El Patía, Cauca, dos soldados profesionales, Juan Pablo Yepez Zapata y Harold Viana Oviedo, resultaron heridos tras ser atacados con explosivos lanzados desde drones mientras realizaban controles de área.
Los combates, que se prolongaron por horas, generaron alarma en la población civil, que tuvo que refugiarse en sus viviendas.
Las Fuerzas Militares continúan con las operaciones ofensivas en la región para contrarrestar el accionar de estos grupos armados.











