El Banco de la República sube las tasas de interés a 10,25 % y advierte que podrían venir más alzas



En su primera reunión de 2026, la Junta Directiva del Banco de la República decidió aumentar su tasa de interés de intervención en 100 puntos básicos, situándola en 10,25 %. La decisión, que no fue unánime, busca enviar una señal contundente para recuperar la credibilidad en el control de la inflación, que en 2025 completó cinco años consecutivos por encima de la meta del 3 %. Directivos del Emisor, como el gerente Leonardo Villar y el codirector Mauricio Villamizar, explicaron que la medida responde al deterioro de las expectativas de inflación para 2026, que pasaron de 4,6 % a 6,4 %. Entre los principales factores que presionan los precios se encuentran el aumento del salario mínimo del 23,7 %, una fuerte demanda interna impulsada por el gasto fiscal del Gobierno y un mercado laboral ajustado.
Villamizar señaló que es preferible adelantar el ciclo de alzas para evitar mantener tasas altas por un período más prolongado y que la política monetaria debe contrarrestar la expansión de la política fiscal. Este endurecimiento monetario ocurre en un contexto económico complejo para Colombia, que enfrenta un elevado déficit fiscal, proyectado como el más alto de América Latina por segundo año consecutivo, y un nivel de deuda neta sobre el PIB que se mantiene en 58,9 %. La situación fiscal ha llevado al Gobierno a buscar nuevas fuentes de recaudo, como la imposición de IVA a compras internacionales por internet superiores a 50 dólares y la venta de su participación en Coltel-Movistar. Aunque la mayoría de la Junta consideró el alza indispensable, hubo voces disidentes: dos codirectores votaron por una reducción de 50 puntos básicos y otro por mantener la tasa estable. Hacia adelante, tanto Villar como Villamizar han dejado claro que podrían ser necesarios nuevos incrementos para asegurar la convergencia de la inflación a la meta. Adicionalmente, el gerente Villar se mostró en contra de intervenir el mercado cambiario, atribuyendo la reciente revaluación del peso a factores internacionales y a la monetización de deuda por parte del Gobierno.


















