Estados Unidos aumenta la presión sobre Cuba tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela



Tras la captura del mandatario venezolano Nicolás Maduro en una operación de fuerzas estadounidenses, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha intensificado su postura contra Cuba. Trump advirtió que la isla dejará de recibir petróleo y apoyo financiero de Venezuela, e instó al gobierno cubano a negociar un acuerdo “antes de que sea demasiado tarde”. Además, respaldó en redes sociales la idea de que el secretario de Estado, Marco Rubio, se convierta en presidente de Cuba, comentando: “¡Suena bien para mí!”. La respuesta de Cuba fue contundente.
El presidente Miguel Díaz-Canel afirmó que su país es libre y soberano, y que no acepta imposiciones externas.
Atribuyó las carencias económicas de la isla al bloqueo impuesto por Estados Unidos durante más de seis décadas, el cual, según él, ahora amenaza con intensificarse. Por su parte, el canciller Bruno Rodríguez negó que Cuba reciba compensación por servicios de seguridad y defendió el derecho de la isla a importar combustible de cualquier mercado. El gobierno cubano aseguró que defenderá su soberanía “hasta el final”.
Marco Rubio, de ascendencia cubana, es una figura central en la estrategia de presión de Washington, siendo el arquitecto de la política de sanciones como secretario de Estado y consejero de Seguridad Nacional. La hostilidad de la administración Trump se ha manifestado en múltiples medidas, como la limitación de remesas, la prohibición de viajes en cruceros, sanciones a proveedores de petróleo y la inclusión de Cuba en la lista de países “patrocinadores del terrorismo”. La operación en Venezuela, denominada “Resolución Absoluta”, dejó un saldo de al menos 56 militares fallecidos, incluyendo 32 ciudadanos cubanos. En medio de la tensión, el canciller venezolano, Yván Gil, reafirmó la solidez de los lazos con Cuba. Mientras tanto, el gobierno de México, presidido por Claudia Sheinbaum, continuará con los envíos de petróleo a la isla, una decisión que Washington permitirá a pesar de las advertencias públicas de Trump.
Los artículos también mencionan a Rusia como un aliado clave para el gobierno cubano.


















