Una guía para futuros profesionales detalla las ocho principales ramas del diseño y sus salidas laborales



El campo del diseño ha evolucionado hasta convertirse en un ecosistema de múltiples disciplinas, lejos de la idea de una sola profesión. Según un estudio de Sapiens Research, en Colombia existen más de 4.074 programas universitarios activos relacionados con el diseño, lo que evidencia una oferta amplia y diversa. Antonio Ruiz, especialista de la Escuela Superior de Diseño de Barcelona (ESDESIGN), afirma que “el diseño no es un oficio único, es un ecosistema”, y subraya la importancia de que los futuros profesionales identifiquen la rama que mejor se adapte a sus talentos en un mercado que valora los perfiles híbridos.
La guía describe ocho especialidades consolidadas.
El diseño gráfico, una de las más demandadas, se enfoca en la comunicación visual a través de logotipos o carteles. El diseño digital crea activos para entornos virtuales, mientras que el diseño UX/UI se centra en optimizar la experiencia e interacción del usuario, un perfil altamente buscado en el país según ManpowerGroup Colombia, con un alto retorno de inversión. Por su parte, el diseño editorial y publicitario se divide entre organizar grandes volúmenes de información para la lectura y crear campañas que conecten emocionalmente para generar ventas.
Otras ramas se enfocan en el mundo físico. El diseño de espacios o interiores organiza entornos como viviendas u oficinas, impactando incluso en el valor de las propiedades. El diseño industrial o de producto se concentra en el desarrollo de maquinaria y objetos funcionales. El diseño de moda y textil abarca desde la creación de tejidos hasta prendas y accesorios, en un sector con proyecciones de crecimiento global de entre un 2 % y un 4 %, según McKinsey & Company. Finalmente, el diseño de packaging es clave para el branding y la decisión de compra, pues un estudio de NielsenIQ indica que es un factor determinante para el 58 % de los consumidores. Para orientar la elección, Ruiz sugiere tres preguntas clave: qué se disfruta más (la forma, la función o la experiencia), en qué formato se fluye mejor (papel, pantalla o espacio físico) y qué ritmo de trabajo motiva más (técnico, creativo o ágil).















