Fuerzas Militares anuncian intervención en el Catatumbo ante crisis humanitaria por combates entre ELN y disidencias de las FARC



Una grave escalada de violencia entre el Frente 33 de las disidencias de las FARC y la guerrilla del ELN ha sumido a la región del Catatumbo, en Norte de Santander, en una profunda crisis humanitaria. Los enfrentamientos, motivados por el control territorial y de economías ilícitas, se han recrudecido durante la última semana, afectando gravemente a la población civil, especialmente en el corregimiento de Filo El Gringo, municipio de El Tarra. Los ataques, que incluyen el uso de drones cargados con explosivos, han causado la destrucción de viviendas, comercios e incluso la iglesia del poblado. La violencia ha forzado el desplazamiento masivo de cientos de personas; se reporta la llegada de más de 56 familias a Ocaña y el desplazamiento de al menos 150 personas hacia la cabecera municipal de El Tarra, mientras que otras 500 permanecen confinadas por temor. Según informes preliminares, al menos cinco personas han resultado heridas, entre ellas dos menores de edad. Esta disputa ha provocado cerca de un centenar de muertes y el desplazamiento de por lo menos 78.000 campesinos a lo largo del año. Ante la emergencia, autoridades locales como los alcaldes de El Tarra y Teorama, la Defensoría del Pueblo y la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos han hecho un llamado urgente para que se respete a la población civil y se habiliten corredores humanitarios.
Piden al Gobierno Nacional una acción decidida y a los grupos armados cesar las hostilidades.
En respuesta, la cúpula militar, encabezada por el general Hugo Alejandro López Barreto, anunció una intervención para recuperar el control de la región. Tras una visita a Norte de Santander, se confirmó el despliegue de más tropas del Ejército, la Policía y la Fuerza Aeroespacial para estabilizar la situación, proteger a los civiles y expulsar a los grupos armados.





















