Colombia enfrenta un panorama económico desafiante en 2026 con foco en las pymes



El entorno económico de Colombia para 2026 estará definido por una alta volatilidad global, que según análisis del Foro Económico Mundial (WEF) en Davos, ha pasado de ser un fenómeno coyuntural a una condición estructural. En este contexto, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) proyecta un crecimiento de aproximadamente 2,8 % para la economía colombiana, una cifra que refleja resiliencia pero también la necesidad de consolidar el crecimiento en un ambiente competitivo. Según la fintech Kapital, a partir de las discusiones en Davos, cinco tendencias marcarán el rumbo del país.
La primera es aceptar la volatilidad como una constante, lo que exige agilidad para convertirla en una ventaja competitiva. La segunda es la atracción de inversión extranjera, que será más selectiva y estratégica.
Colombia puede diferenciarse ofreciendo estabilidad institucional y reglas claras.
Otras tendencias incluyen la reconfiguración del comercio internacional, donde el país podría posicionarse como un socio confiable; el financiamiento como habilitador del crecimiento empresarial, especialmente para las pymes; y la construcción de una narrativa de confianza país para atraer capital a largo plazo. En línea con estas necesidades, el Gobierno de Colombia anunció un nuevo paquete de medidas para la reactivación económica, con un énfasis especial en las pequeñas y medianas empresas (pymes). Las iniciativas incluyen la ampliación de líneas de crédito con tasas preferenciales, incentivos tributarios para emprendimientos formales y programas de capacitación digital.
Los gremios empresariales han valorado positivamente estas acciones, aunque piden una implementación ágil y transparente.
A pesar del optimismo y las estrategias gubernamentales, existen advertencias sobre los desafíos.
La calificadora Fitch Ratings señaló que 2026 será un año complicado para las empresas en Colombia debido a la continua incertidumbre macroeconómica y política, así como a mayores cargas tributarias.
El éxito del país dependerá de su capacidad para navegar el contexto global, fortalecer la confianza y habilitar a sus empresas con herramientas financieras para crecer.


















