La integración de Tigo y Movistar redefine el mercado de telecomunicaciones en Colombia frente a la posición de Claro



La consolidación de Tigo y Movistar, impulsada por Millicom, creará un nuevo gigante en el sector de las telecomunicaciones de Colombia con cerca del 38% del mercado nacional. La operación, aprobada por la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) en noviembre de 2025, busca generar economías de escala necesarias para afrontar inversiones en tecnologías como 5G y fibra óptica, en un contexto de presión competitiva. El nuevo operador redefinirá la estructura de competencia en varios segmentos clave. En el mercado de banda ancha móvil pospago, la entidad fusionada alcanzaría una cuota del 42,3%, compitiendo directamente con el 50% de Claro. En prepago, el segmento con más usuarios del país, la nueva empresa tendría cerca del 30% de los clientes, frente al 63,1% de Claro. En cuanto a la banda ancha fija, la participación del nuevo actor sería de aproximadamente el 35%, una cifra similar a la del líder actual, Claro. Esta concentración dejaría a las dos compañías con más del 80% del mercado total.
La fusión ha generado preocupación entre otros competidores como WOM y ETB, que advierten sobre el riesgo de consolidar un duopolio que podría presionar los precios al alza y reducir la calidad del servicio. Los críticos señalan que las condiciones impuestas por la SIC podrían ser insuficientes para proteger la competencia y temen que la expansión de la conectividad en zonas rurales se vea rezagada. Este movimiento estratégico se produce mientras Claro, la operación colombiana de América Móvil, demuestra una sólida posición financiera y de mercado. En el cuarto trimestre de 2025, Claro sumó 500.000 suscriptores móviles, cerrando el año con 42,7 millones de líneas, y reportó un crecimiento en sus ingresos por servicios, además de avanzar en el despliegue de su red 5G en 50 ciudades del país.


















