Dos mujeres trans fueron víctimas de violentos ataques en Medellín y Bogotá



El 2 de enero, en una celda de paso de la estación de Policía de Altavista, en Medellín, una mujer trans de nacionalidad venezolana, apodada 'Cataleya', fue agredida por otras personas privadas de la libertad. Durante una riña, los agresores le arrojaron aceite caliente y provocaron un incendio en la celda, causándole quemaduras de segundo grado en el rostro y las manos.
La víctima fue trasladada a un centro médico donde permanece con pronóstico reservado.
La Fiscalía General de la Nación presentó cargos por tentativa de feminicidio contra dos presuntas responsables.
A raíz del incidente, las autoridades iniciaron una investigación para determinar cómo ingresaron elementos peligrosos a la celda y ordenaron el traslado de los demás internos para evitar nuevos enfrentamientos. Esa misma madrugada, en el barrio Florida Blanca de la localidad de Engativá, en Bogotá, fue asesinada Catia, una joven trans de 20 años. Según las versiones preliminares, la víctima se encontraba conversando con una amiga en un andén tras salir de un bar, cuando fue interceptada por dos hombres en una motocicleta. Uno de ellos descendió y la golpeó repetidamente con un madero grueso hasta causarle la muerte en el lugar. Los agresores huyeron y la acompañante de la víctima resultó ilesa. El CTI de la Fiscalía asumió la investigación del homicidio de Catia, recopilando testimonios y revisando cámaras de seguridad para identificar a los responsables.
Entre las hipótesis no se descarta que se trate de un crimen motivado por prejuicio. Ambos casos han provocado el rechazo de organizaciones de derechos humanos, que exigen celeridad en las investigaciones y justicia para las víctimas, en un contexto de preocupación por la creciente violencia contra la población LGBTIQ+ en Colombia.










