Las empresas adoptan la inteligencia artificial como herramienta estratégica para la eficiencia y el crecimiento



Un creciente número de empresas está recurriendo a la inteligencia artificial (IA) como una respuesta estratégica a las presiones económicas. Según un informe global de Jones Lang LaSalle (JLL), el 84 % de las organizaciones enfrenta un aumento en los costos operativos, lo que ha llevado al 81 % a priorizar la eficiencia de costos para 2025.
En este escenario, la IA se consolida como una herramienta clave para la competitividad. De acuerdo con el estudio “The State of AI 2025” de McKinsey & Company, el 88 % de las organizaciones ya utiliza la IA en al menos una función. Sin embargo, su adopción a gran escala sigue siendo un desafío, pues dos tercios de las compañías se encuentran todavía en fases de experimentación o desarrollando proyectos piloto. Las empresas que logran capturar un valor significativo, denominadas “high performers”, se distinguen por usar la IA para impulsar el crecimiento y desarrollar nuevos productos, rediseñar profundamente sus procesos e invertir más del 20 % de su presupuesto digital en estas tecnologías. La aplicación de la IA ya es tangible en diversas áreas. Por ejemplo, el 28 % de las organizaciones la ha implementado en la gestión de instalaciones y edificios para mantenimiento predictivo y automatización, cifra que asciende al 46 % en empresas con más de 100.000 empleados. Se prevé que para 2026, la IA ocupe un lugar propio en los presupuestos corporativos, ganando peso junto a rubros como el software y la gobernanza de datos. Además, existe un interés creciente en los agentes de IA, con un 62 % de las empresas experimentando con ellos para ejecutar tareas complejas. El impacto en la fuerza laboral genera opiniones diversas: mientras un 32 % de los encuestados por McKinsey anticipa una reducción de personal, un 43 % no espera cambios. La clave, según el informe, será la capacitación y redefinición de roles. A pesar de sus beneficios, la adopción de la IA no está exenta de riesgos; más de la mitad de las empresas ha enfrentado problemas como la inexactitud de los datos y desafíos de cumplimiento normativo.











