La inteligencia artificial redefine la web y plantea desafíos éticos para el liderazgo digital



Según Bobby Blumofe, director de tecnología de Akamai, 2026 marcará un punto de inflexión para internet, que vive su mayor transformación impulsada por la inteligencia artificial (IA). El modelo tradicional de páginas web y motores de búsqueda está siendo reemplazado por interfaces conversacionales y agentes de IA que anticipan las necesidades del usuario. Este cambio redefine el acceso a la información y obliga a las empresas a competir por la visibilidad dentro de los propios sistemas de IA, que también explorarán la publicidad paga. En el ámbito corporativo, la transición ha sido compleja.
Blumofe recuerda que el 95% de los proyectos de IA empresarial fracasaron en 2025, generando contenido de bajo valor o “workslop” y creando una “deuda de IA”. La clave del éxito futuro, según el experto, no estará en los grandes modelos genéricos, sino en herramientas más pequeñas, eficientes y especializadas para resolver problemas de negocio concretos. La eficiencia, y no el tamaño, definirá a los líderes del sector.
Paralelamente, emerge un crucial debate ético.
La Dra. Martha Alles, experta en liderazgo, advierte que la principal amenaza no es la tecnología, sino la idea de que “si se puede hacer, está bien hacerlo”. La IA y la hiperconexión han desdibujado las fronteras entre lo laboral y lo personal, haciendo que valores como la ética y la prudencia sean indispensables para proteger la dignidad humana. La verdadera innovación, sostiene, consiste en saber cuándo detenerse. Esta preocupación se refleja en la desconfianza pública. Informes de KPMG y el Edelman Trust Barometer indican que la confianza en la IA ha disminuido del 61% al 53% en cinco años.
Además, el 48% de las personas admite subir datos sensibles a estas herramientas sin supervisión.
Esto subraya que la tecnología no es neutral y su impacto depende de los valores que la guían. El desafío para los líderes es imponer límites éticos para que el avance tecnológico no se logre a costa de la humanidad.















