Kristin Cabot, la exdirectiva de Recursos Humanos que se hizo viral en julio de 2025 tras ser captada en una “kiss cam” durante un concierto de Coldplay, ha hablado por primera vez sobre el episodio que, en sus palabras, “arruinó su vida”. En una entrevista con The New York Times, Cabot detalló el acoso, las amenazas y el devastador impacto profesional y familiar que sufrió, abriendo un debate sobre el juicio social en la era digital. El video, que superó los 100 millones de visualizaciones, mostraba a Cabot abrazada por su entonces jefe, el CEO Andy Byron, en el Gillette Stadium de Massachusetts. El momento desató una tormenta mediática que ella describe como un “terror”. Cabot aclaró que no mantenía una relación con Byron y que el beso fue una “mala decisión” y un “error cliché después de unos cócteles”.
A pesar de ello, las consecuencias fueron desproporcionadas.
“Me convertí en meme.
Fui la gerente de recursos humanos más difamada en la historia de los recursos humanos”, declaró. La ejecutiva reveló haber recibido entre 50 y 60 amenazas de muerte y entre 500 y 600 llamadas diarias de acoso, lo que la obligó a aislarse.
Tras el escándalo, tanto ella como Byron renunciaron a sus cargos en la empresa tecnológica Astronomer.
Cabot aseguró que ahora es considerada “inempleable” en su sector.
El impacto también alcanzó a su familia, señalando que sus hijos se sienten avergonzados.
Su testimonio ha puesto de relieve la doble moral en el escrutinio público, pues considera que las críticas más severas recayeron sobre ella. “Siempre somos las que más recibimos el abuso, no debería ser así”, reflexionó, concluyendo que nadie debería ser amenazado de muerte por cometer un error.
En resumenEl testimonio de Kristin Cabot, la protagonista del video viral de Coldplay, expone las graves secuelas del escrutinio público en internet, incluyendo la pérdida de su carrera, amenazas de muerte y un profundo impacto familiar. Su caso reabre el debate sobre la cultura de la cancelación y la desproporcionada condena social que a menudo enfrentan las mujeres en el entorno digital.