El mundo del entretenimiento se estremece tras el hallazgo de los cuerpos sin vida del aclamado director de cine Rob Reiner y su esposa, la fotógrafa Michele Singer Reiner, en su residencia de Los Ángeles. La detención de su hijo, Nick Reiner, como principal sospechoso, ha convertido la tragedia en una noticia de impacto global, ampliamente discutida en plataformas digitales. Los cuerpos de Reiner, de 78 años, y su esposa, de 68, fueron encontrados con heridas de arma blanca el 14 de diciembre de 2025 en su casa del exclusivo barrio de Brentwood. Según los informes, fue una de las hijas de la pareja quien descubrió la escena. Las autoridades no encontraron señales de entrada forzada, lo que reforzó la hipótesis de que el responsable era alguien cercano a la familia. Horas después, la policía arrestó a Nick Reiner, de 32 años, quien ha enfrentado públicamente problemas de adicción y dificultades emocionales. El joven, que vivía en una vivienda anexa a la de sus padres, fue acusado formalmente de dos cargos de asesinato en primer grado, con agravantes que podrían llevar a una condena de cadena perpetua.
Medios como TMZ divulgaron que el ataque habría ocurrido tras una discusión, aunque las autoridades no han confirmado un móvil oficial.
El fiscal del condado de Los Ángeles, Nathan Hochman, calificó la brutalidad del crimen como “sin precedentes en esta jurisdicción”. La noticia generó una ola de reacciones en Hollywood, donde colegas y figuras públicas recordaron el legado de Reiner, director de clásicos como “When Harry Met Sally…” y “The Princess Bride”, y destacaron su faceta como activista político del Partido Demócrata.
En resumenEl violento asesinato del icónico director Rob Reiner y su esposa Michele, presuntamente a manos de su hijo Nick, ha conmocionado a la opinión pública. El caso expone un trágico drama familiar marcado por problemas de adicción y salud mental, ensombreciendo el celebrado legado de una de las figuras más respetadas del cine estadounidense.