Este movimiento posiciona a Netflix como un “serio competidor” para conglomerados como Marvel y Disney.

La operación, que se espera cierre en un plazo de 12 a 18 meses tras la aprobación de los reguladores, marca el fin de la era de competencia fragmentada y el inicio de lo que se describe como la “supremacía absoluta de Netflix”. Según Greg Peters, codirector ejecutivo de Netflix, esta adquisición “mejorará nuestra oferta y acelerará nuestro negocio por décadas”, asegurando una ventaja competitiva sin precedentes en la industria del entretenimiento digital global.