El secuestro de Miguel Ayala, hijo del cantante de música popular Giovanny Ayala, ha generado una gran conmoción nacional, amplificada por los emotivos llamados del artista en redes sociales y la incertidumbre sobre la autoría del hecho. La situación ha movilizado a la opinión pública y al gremio artístico, convirtiéndose en un caso emblemático de la crisis de seguridad en el Cauca. El 18 de noviembre de 2025, Miguel Ayala, de 21 años, y su mánager, Nicolás Pantoja, fueron interceptados por hombres armados en la vía Panamericana, en el sector conocido como “El Túnel”, jurisdicción del municipio de Cajibío (Cauca), mientras se dirigían al aeropuerto de Palmira. Las autoridades inicialmente atribuyeron el plagio al frente Jaime Martínez, una disidencia de las FARC bajo el mando de 'Iván Mordisco', que opera en la zona. Sin embargo, la situación se tornó más confusa cuando, días después, circuló un video en el que un presunto vocero de dicho grupo armado negó su participación en el secuestro, acusando a las autoridades de difundir información sin fundamento. En medio de esta incertidumbre, el cantante Giovanny Ayala ha utilizado sus redes sociales como plataforma para suplicar por la vida de su hijo.
En un video, visiblemente afectado y al borde del llanto, se dirigió directamente al presidente Gustavo Petro: “Como padre le pido al señor presidente que desplace todo su equipo del Gaula, la policía, Sijín, por favor.
Pronto regreso de mi hijo”.
En otro mensaje, advirtió sobre la frivolidad con la que se puede tratar el tema en el entorno digital, afirmando: “Esto no son memes. Esto es la vida real”.
La respuesta del gremio artístico fue inmediata; figuras como Yeison Jiménez expresaron su solidaridad e indignación, declarando: “Me da mucha cag… lo que está pasando”.
La familia ha pedido prudencia a los medios mientras las autoridades continúan con los operativos de búsqueda en una región marcada por la complejidad del orden público.
En resumenEl secuestro del hijo de Giovanny Ayala se convirtió en un caso de alto impacto mediático y viral, impulsado por los desesperados llamados del cantante en redes sociales, la reacción de otros artistas y la desconcertante negación del grupo armado inicialmente señalado como responsable. La situación evidencia la crisis de seguridad en el Cauca y el poder de las plataformas digitales como canal de denuncia y movilización social.