Estas afirmaciones provocaron una respuesta contundente de un grupo de más de 30 exmagistrados del Consejo de Estado y otras corporaciones, quienes firmaron una carta calificando las declaraciones de Benedetti como "antidemocráticas, falsas y contrarias a la Constitución". Los juristas, entre los que se encuentra la expresidenta de la Corte Constitucional María Claudia Rojas Lasso, exigieron una retractación inmediata.

En su defensa, Benedetti publicó una respuesta en la que afirmaba: "Jamás me atrevería a faltarle el respeto", intentando matizar sus palabras. Sin embargo, el episodio ha dejado en evidencia una profunda fisura y desconfianza entre el gobierno Petro y altas esferas del poder judicial, un enfrentamiento que pone a prueba el equilibrio de poderes en el país.