El oficialista Pacto Histórico buscará mantener su poder, enfrentando a un fortalecido Centro Democrático, que ha reforzado su lista al Senado con la inclusión del expresidente Álvaro Uribe.
Partidos tradicionales como el Conservador, Liberal y Cambio Radical también tienen altas expectativas y jugarán un papel crucial, aunque aún no han definido un candidato presidencial único, lo que los convierte en una carta fuerte en la recta final.
La izquierda, por su parte, ya ha destapado gran parte de su juego con la participación de casi todas sus fuerzas en una consulta interna. El ambiente preelectoral está marcado por la desinformación, que según análisis de 2025, se centró en atacar figuras políticas y sembrar dudas sobre la integridad del proceso electoral, con narrativas que anticipan un posible fraude. Además, el debate está siendo fuertemente influenciado por la crisis en Venezuela y las tensiones con Estados Unidos, temas que los candidatos están utilizando para posicionarse. Otros asuntos de gran relevancia que marcarán la contienda incluyen el control político a la emergencia económica declarada por el gobierno, las demandas contra el decreto del salario mínimo y la controvertida propuesta de una Asamblea Constituyente, que ya tiene un comité de firmas radicado.













