La discusión también ha revelado fracturas en las élites, como lo evidencia el análisis sobre la postura de ciertos sectores “progresistas” que, como la exministra Cecilia López, se oponen al aumento argumentando que perjudicará a los trabajadores más vulnerables, como vigilantes y empleadas domésticas, al fomentar la informalidad. Esta polarización anticipa que el manejo de la economía será un campo de batalla clave en el año electoral.