A medida que se acerca el año electoral de 2026, el panorama político colombiano se reconfigura con la formación de alianzas, la definición de precandidaturas y un ambiente de alta tensión y acusaciones de "juego sucio". Los principales bloques ideológicos, el petrismo, la derecha y el centro, se preparan para una contienda que definirá el rumbo del país tras el actual gobierno. El escenario se muestra fragmentado. En la izquierda, dentro del Pacto Histórico y el Frente Amplio, el senador Iván Cepeda parece consolidarse como el candidato con mayor respaldo, mientras otras figuras como Gustavo Bolívar han quedado rezagadas.
Roy Barreras también se mantiene en la contienda, advirtiendo que competirá para ganar la consulta interna. En la derecha y centroderecha, se están gestando coaliciones como 'La Gran Consulta'. El Centro Democrático eligió a Paloma Valencia como su candidata presidencial, en un proceso interno que generó controversia y cuestionamientos por parte de la senadora María Fernanda Cabal. Mientras tanto, figuras como Abelardo de la Espriella avanzan en la recolección de firmas con un discurso de derecha fuerte.
Las tensiones también han surgido en familias políticas, como el público desacuerdo entre el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, y su hermano y precandidato, Juan Manuel Galán.
Todo este reacomodo se da en un contexto de alta polarización, con acusaciones de maniobras internas y sabotajes, anticipando una campaña electoral intensa y conflictiva.
En resumenLa antesala de las elecciones de 2026 muestra un panorama político dinámico y fracturado, donde la consolidación de candidatos dentro de coaliciones rivales será clave, todo bajo la sombra de una profunda polarización y la influencia del desempeño del actual gobierno.