La decisión generó diversas reacciones y cuestionamientos en sectores políticos.

El comandante saliente del Ejército, general Luis Emilio Cardozo, se despidió de las tropas con un mensaje de respaldo a su sucesor y a la institucionalidad, afirmando: "Cuando al Ejército le va bien, a Colombia le va bien". El presidente Petro, por su parte, agradeció al general saliente, destacando que fue "un general y un ser humano decente".

Este relevo se da en un contexto de tensiones por el avance de grupos armados y los resultados de la política de seguridad, marcando un punto de inflexión en la relación del Ejecutivo con la fuerza pública.