“Yo le prometí a Bogotá gobernar para todos, sin distinción y sin favores.

No sería ético favorecer a mi hermano”, afirmó, insistiendo en su deber de mantenerse al margen de la política partidista. La respuesta de Juan Manuel Galán, precandidato dentro de la 'Gran Consulta por Colombia', no se hizo esperar. A través de la red social X, manifestó su respeto por la opinión de su hermano, pero defendió su independencia y subrayó que “Colombia necesita debates de ideas, no debates familiares”. La controversia fue avivada por la exalcaldesa Claudia López, quien se refirió a ellos como los “nuevos Caín y Abel” y los acusó de priorizar sus futuras aspiraciones políticas sobre la gestión de Bogotá. Este choque público entre los hermanos no solo evidencia una diferencia de criterios, sino que también refleja una compleja dinámica de poder y estrategia dentro de su proyecto político y de la coalición de centro-derecha que busca un candidato de unidad.