La decisión, según explicó Petro, obedece a las prioridades fijadas para los próximos meses, en concordancia con el calendario electoral y los desafíos en seguridad. El mandatario también reveló que la medida fue consecuencia de fallas en la capacidad de reacción evidenciadas en acciones armadas en Cauca y Cesar. Este cambio de cúpula es visto como un intento del Gobierno por “ganar el partido en los últimos 15 minutos de juego”, buscando un liderazgo militar más afín a los objetivos de la 'paz total', política que ha sido fuertemente cuestionada por el fortalecimiento de grupos armados. El perfil del nuevo comandante general, López Barreto, quien fue miembro de la mesa de negociación con el ELN, es visto como un “guiño” a esta política. La salida del general Luis Emilio Cardozo y otros altos oficiales generó diversas reacciones, incluyendo cuestionamientos de sectores de la oposición sobre la oportunidad y las motivaciones de los cambios en un momento crítico para la seguridad del país.