Uribe se ha convertido en uno de los críticos más feroces del gobierno Petro, utilizando las redes sociales para confrontar directamente al presidente en temas como la seguridad, la economía y las propuestas de Constituyente y emergencia económica. Además, ha tomado la iniciativa en la campaña presidencial, respaldando la participación de su candidata, Paloma Valencia, en la ‘Gran Consulta’, una movida estratégica para competir por el liderazgo de la derecha. Su decisión de volver a ser candidato al Senado para las elecciones de 2026 confirma su intención de mantenerse como un actor central y un “gran elector” en la política colombiana, consolidando al uribismo como la principal fuerza de oposición.