Con su llegada, salieron los técnicos que llevaban años en la cartera, incluyendo al director de presupuesto Jairo Bautista y al exministro Diego Guevara, quienes habían pedido recortes fiscales.

Sin estos contrapesos, “el manejo fiscal quedó prácticamente sin barandas”.

El gobierno suspendió la regla fiscal, endeudó al país por 23 billones en una “opaca operación financiera” y radicó un presupuesto para 2026 desfinanciado, que dependía de una reforma tributaria que el Congreso hundió. Paralelamente, en Ecopetrol, la principal fuente de ingresos del país, se desmanteló la tecnocracia con un recambio completo de la junta directiva y la salida de directivos clave, consolidando el control político sobre la gestión económica y energética.