La alianza está integrada por Mauricio Cárdenas, Vicky Dávila, Juan Manuel Galán, Aníbal Gaviria, David Luna y Juan Daniel Oviedo, un grupo que combina perfiles tecnócratas con políticos tradicionales y figuras mediáticas.
Posteriormente, se sumó el exministro Daniel Palacios.
El objetivo principal es superar la fragmentación que, según los análisis, los condena a la irrelevancia individual, ya que ninguno supera el 5% en intención de voto. La estrategia se basa en la “aritmética política” de sumar sus porcentajes para competir con candidatos más posicionados como Sergio Fajardo, a quien buscan aislar tras su negativa a participar. La coalición ha dejado la puerta abierta a otras figuras como Paloma Valencia, candidata del Centro Democrático, y Juan Carlos Pinzón, buscando seducir al uribismo.
Vicky Dávila, quien se une al bloque, jugaría un papel clave como puente con el expresidente Álvaro Uribe.
Sin embargo, los integrantes han establecido como línea roja no aceptar condiciones de jefes políticos externos y han descartado la participación de la exalcaldesa Claudia López. Esta unión representa una apuesta por la supervivencia política y un intento de presionar a la derecha para que se decida entre ellos o el candidato Abelardo de la Espriella.










