La oposición al gobierno de Gustavo Petro enfrenta un panorama de profunda división de cara a las elecciones de 2026, marcado por la proliferación de candidaturas y la dificultad para consolidar un frente unido. La controversia sobre el mecanismo para elegir un candidato único, ya sea a través de consultas interpartidistas o encuestas, ha exacerbado las fracturas entre la derecha y el centro. La iniciativa del expresidente Álvaro Uribe de una gran consulta “desde Abelardo hasta Fajardo” se diluyó rápidamente, evidenciando la falta de consenso. La negativa de figuras clave como Sergio Fajardo y Abelardo de la Espriella a participar en las consultas de marzo ha dejado el mecanismo debilitado y ha llevado a Uribe a dudar de su viabilidad, planteando la posibilidad de que el Centro Democrático se margine del proceso y opte por una encuesta posterior.
Esta dispersión es vista por analistas como un “suicidio político” que podría facilitar el camino del candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, a una segunda vuelta, al enfrentar a múltiples rivales con votaciones atomizadas.
La situación refleja no solo diferencias estratégicas, sino también el peso de los personalismos y la desconfianza entre los líderes de la oposición, quienes temen medir su fuerza real en una contienda interna y quedar obligados a apoyar a un ganador con el que no tienen afinidad. Mientras 34 partidos y movimientos comunicaron su intención de participar en consultas, la ausencia de los candidatos que lideran las encuestas en sus respectivos espectros ideológicos le resta legitimidad y efectividad al mecanismo, abriendo un escenario de incertidumbre y realineamientos constantes.
En resumenLa incapacidad de la oposición para unificar sus fuerzas en un mecanismo de selección de candidato único amenaza con entregarle una ventaja estratégica al candidato del oficialismo. La división entre ir a consultas, optar por encuestas o llegar directamente a primera vuelta refleja profundas diferencias estratégicas que podrían resultar en una derrota para el bloque antipetrista.