Aclaró que, hasta el momento, no se ha presentado ninguna petición formal.

Esta posición se conoce en un contexto de creciente presión internacional sobre el régimen venezolano, incluyendo la posibilidad de una intervención militar por parte de Estados Unidos. La oferta del gobierno Petro ha sido recibida con duras críticas por parte de parlamentarios y precandidatos presidenciales de la oposición, quienes advierten que Colombia no puede convertirse en un “refugio de dictadores”. El expresidente Álvaro Uribe también se pronunció en contra de esta eventualidad.

El Gobierno, sin embargo, enmarca su postura en la tradición diplomática del país y su disposición a facilitar soluciones dialogadas en la región, aunque esto implique tomar decisiones polémicas.