Los precandidatos Sergio Fajardo y Claudia López se encuentran muy rezagados en las encuestas frente a los punteros, y sus diferencias políticas parecen irreconciliables.

Este bloque adolece de una base partidista fuerte y sus cálculos parecen más enfocados en una eventual segunda vuelta que en consolidar una fuerza competitiva para la primera, lo que diluye su influencia en el escenario actual.