En medio de la creciente presión, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, confirmó que Huertas ya no ejerce sus funciones y que se ordenó una inspección a su gestión en el Comando de Personal, mientras se tramita el decreto para oficializar su salida. Este episodio revela profundas fisuras en la confianza dentro del aparato de seguridad del Estado y un choque directo del presidente con la prensa por investigaciones que afectan a su gobierno.