Sin embargo, la decisión también genera nuevas batallas legales y políticas.

Para la derecha, este avance representa una alarma que acelera la necesidad de definir un candidato presidencial único para enfrentar a la izquierda consolidada. Adicionalmente, persisten dudas sobre la participación de algunos de sus miembros y el estatus de otros movimientos dentro de la coalición, como Colombia Humana, lo que podría generar tensiones en la conformación final de las listas al Congreso.