El trámite de la reforma tributaria, una de las iniciativas legislativas más importantes del gobierno de Gustavo Petro, atraviesa un viacrucis en el Congreso que la mantiene al borde del hundimiento. La falta de consensos y las maniobras para romper el quórum en las comisiones económicas conjuntas han postergado repetidamente su primer debate, evidenciando la debilidad de la coalición gubernamental para sacar adelante su agenda. Durante varias sesiones, el proyecto ha sobrevivido gracias a estrategias para dilatar la discusión y evitar una votación que se anticipa desfavorable. En la Comisión Cuarta de la Cámara, por ejemplo, la votación tuvo que repetirse tras romperse el quórum por la ausencia de un representante, lo que desató acaloradas discusiones entre congresistas.
Senadores de oposición como Carlos Meisel del Centro Democrático y Mauricio Gómez Amín del Partido Liberal han manifestado su inconformidad con los aplazamientos, asegurando que cuando el proyecto llegue al Senado, será hundido.
La oposición parece tener los votos necesarios para archivar la iniciativa, con al menos nueve de quince senadores en la Comisión Cuarta listos para votar en contra. A pesar de los esfuerzos del Gobierno por prolongar la vida del proyecto, el ambiente político es adverso y las posibilidades de aprobación se reducen con cada sesión aplazada, dejando en vilo una reforma clave para la financiación de los programas sociales del Ejecutivo.
En resumenLa reforma tributaria del Gobierno Petro se encuentra en una situación crítica en el Congreso, donde la falta de votos y las tácticas dilatorias han impedido su avance. La oposición se muestra confiada en hundir el proyecto, lo que representa un duro revés para la agenda económica del presidente y evidencia sus dificultades para construir mayorías legislativas.