La sorpresiva expulsión de Miguel Uribe Londoño de la contienda interna del Centro Democrático ha desatado una profunda crisis en el principal partido de oposición. Este hecho reconfigura el panorama de la derecha de cara a las elecciones presidenciales de 2026 y evidencia fracturas internas significativas. La decisión del partido se basó en una comunicación del precandidato Abelardo de la Espriella al expresidente Álvaro Uribe, en la que informaba que Uribe Londoño renunciaría a su aspiración para adherirse a su campaña. Sin embargo, Uribe Londoño desmintió categóricamente esta versión, declarando públicamente: “No renuncio ni me renuncian”, y exigiendo una rectificación que nunca llegó.
Por su parte, De la Espriella confirmó en un comunicado que Uribe Londoño sí le manifestó su deseo de renunciar a la precandidatura del partido para ser su fórmula vicepresidencial durante una reunión en Barranquilla. Este cruce de versiones contradictorias dejó en evidencia la desconfianza y las tensiones preexistentes.
Varios artículos señalan que el malestar con Uribe Londoño no era nuevo, citando su desacuerdo con los mecanismos de elección internos, su inasistencia a foros del partido y contactos no autorizados con firmas encuestadoras. Tras su salida, Uribe Londoño renunció irrevocablemente a su militancia en el partido.
La crisis deja al Centro Democrático, por primera vez, con una terna de precandidatas exclusivamente femenina (María Fernanda Cabal, Paloma Valencia y Paola Holguín) y subraya el papel disruptivo y la creciente influencia de Abelardo de la Espriella como un factor que aglutina y a la vez divide a los sectores de la derecha colombiana.
En resumenLa expulsión de Miguel Uribe Londoño del proceso interno del Centro Democrático, basada en versiones contradictorias sobre su supuesta adhesión a Abelardo de la Espriella, ha provocado una crisis que culminó con su renuncia al partido. Este evento fragmenta a la principal fuerza de oposición, redefine su baraja presidencial a una terna femenina y consolida a De la Espriella como una figura central y polarizante en la derecha.