A raíz de estas revelaciones, la Procuraduría suspendió a ambos funcionarios por tres meses para esclarecer las posibles conductas disciplinarias.
El caso ha provocado una fuerte reacción del presidente Gustavo Petro, quien ha defendido a los implicados y ha desestimado las pruebas.
En una alocución, Petro afirmó que los chats fueron “construidos artificialmente” con inteligencia artificial y que las grabaciones no corresponden a la voz de Mejía, calificando el reportaje como un intento de “golpe político en época electoral”. El ministro del Interior, Armando Benedetti, admitió que la decisión de la Procuraduría dejó “frío” al Gobierno. Además, el escándalo ha puesto de relieve el controvertido rol de Wilmar Mejía como delegado del presidente en el Consejo Superior de la Universidad de Antioquia (UdeA) mientras ocupaba un alto cargo en la DNI, lo que llevó a la universidad a solicitar urgentemente a Petro que designe a otro representante.










