La más reciente encuesta de Invamer ha redefinido el escenario para las elecciones presidenciales de 2026, posicionando a Iván Cepeda como líder con un 31,9 % de intención de voto y a Abelardo de la Espriella como la figura dominante de la derecha con un 18,2 %. Estos resultados han provocado realineamientos inmediatos, destacando la adhesión del precandidato liberal Mauricio Gómez Amín a la campaña de De la Espriella. El sondeo, realizado a 3.800 personas, muestra a Sergio Fajardo en tercer lugar con un 8,5 %, mientras que los precandidatos del Centro Democrático, como Miguel Uribe Londoño (4,2 %), María Fernanda Cabal (1,1 %) y Paloma Valencia (1,1 %), quedan muy por debajo de De la Espriella. El impacto político fue instantáneo: el senador liberal Mauricio Gómez Amín anunció el retiro de su aspiración presidencial para unirse a De la Espriella, afirmando que este “tiene la fortaleza para derrotar a la izquierda radical”. Esta adhesión evidencia una estrategia de consolidación en un sector de la derecha. Sin embargo, el ascenso de De la Espriella también ha generado una fractura.
Figuras como Vicky Dávila y Aníbal Gaviria han manifestado su rechazo a una alianza con él, mientras que el expresidente Álvaro Uribe y los partidos tradicionales lo consideran un actor clave para una gran coalición contra el petrismo.
El propio De la Espriella se ha mostrado abierto a la unidad, pero bajo sus términos, mientras que Sergio Fajardo ha sido tajante en su negativa: “Yo nunca estaría con Abelardo De la Espriella”. Por su parte, el presidente Petro reaccionó a la encuesta pronosticando que “Uribe terminará escogiendo a Fajardo, su última opción”.
En resumenLa encuesta Invamer ha establecido a Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella como los claros punteros en sus respectivos espectros ideológicos, desencadenando una reconfiguración en la derecha que se debate entre unirse en torno a su nueva figura dominante o arriesgarse a la fragmentación.