Sin embargo, también ordenó un examen forense a los chats para verificar su autenticidad antes de tomar decisiones definitivas. La Fiscalía General, por su parte, reconoció la existencia del material, calificó la información como de “la mayor gravedad” y abrió líneas de investigación por posible cooptación de agentes estatales y financiación de la campaña presidencial, ya que en los chats se menciona un supuesto apoyo a la candidatura de Petro. Este escándalo no solo compromete la política de 'paz total', sino que también genera dudas sobre la lealtad de altos mandos y el manejo de la inteligencia del Estado.