Estas dinámicas están reconfigurando el mapa político y definiendo las fuerzas que buscarán hacerle frente al petrismo y suceder al gobierno actual.
Uno de los focos de tensión más notables se encuentra en el Partido Conservador, donde se libra una dramática puja por la candidatura presidencial entre el senador Efraín “Fincho” Cepeda y el excontralor Felipe “Pipe” Córdoba. La sorpresiva irrupción de Córdoba, impulsada por una “traición costeña” de aliados de Cepeda, ha dividido al partido y debilitado su posición. Por otro lado, se consolidan alianzas en el centro y la derecha: Cambio Radical y la coalición Alma sellaron un pacto para presentar una lista única al Senado, mientras que la coalición Ahora Colombia (integrada por Nuevo Liberalismo, Mira y Dignidad y Compromiso) designó al representante Juan Sebastián Gómez como cabeza de su lista al Senado, superando las tensiones internas que involucraban a figuras como Alejandro Gaviria y Jennifer Pedraza. En el Centro Democrático, la definición de su candidato se ha aplazado hasta el 15 de diciembre en medio de disputas entre sus precandidatos.
Estos realineamientos y fracturas internas reflejan la fragmentación del espectro político y la ardua tarea de construir una coalición antipetrista unificada y fuerte para los próximos comicios.










