En respuesta, la vicepresidenta emitió un comunicado en el que califica las acusaciones de "infamias" y rechaza cualquier vínculo con grupos ilegales. "No existe ninguna prueba fehaciente que pueda demostrar mi vínculo con estos grupos ilegales.

Lo único que se presenta es un supuesto mensaje de WhatsApp, dicho por un delincuente usando mi nombre para darse importancia frente a otros delincuentes", declaró Márquez, añadiendo: "Jamás en la vida he visto a ese personaje". La vicepresidenta defendió la transparencia de su campaña, afirmando que jamás ha recibido apoyo de criminales ni se ha reunido con ellos, y retó a quien afirme lo contrario a demostrarlo ante la justicia. A pesar de su firme negativa, el señalamiento ha intensificado el escrutinio sobre la campaña del Pacto Histórico.