En el marco del escándalo de los archivos de 'Calarcá', conversaciones entre jefes disidentes mencionan a la vicepresidenta Francia Márquez como una supuesta intermediaria para la financiación de la campaña presidencial de 2022, acusaciones que ella ha negado categóricamente. La polémica surge de un chat revelado por Noticias Caracol entre alias 'Danilo Alvizú' y el máximo cabecilla 'Iván Mordisco'. En la conversación, 'Mordisco' amenaza con "tumbar a Petro" y afirma tener pruebas de acuerdos de campaña, a lo que 'Alvizú' responde que "todo se hizo a través de Francia Márquez". Esta mención arroja nuevas dudas sobre la financiación de la campaña presidencial, ya bajo investigación por parte del Consejo Nacional Electoral.
En respuesta, la vicepresidenta emitió un comunicado en el que califica las acusaciones de "infamias" y rechaza cualquier vínculo con grupos ilegales. "No existe ninguna prueba fehaciente que pueda demostrar mi vínculo con estos grupos ilegales.
Lo único que se presenta es un supuesto mensaje de WhatsApp, dicho por un delincuente usando mi nombre para darse importancia frente a otros delincuentes", declaró Márquez, añadiendo: "Jamás en la vida he visto a ese personaje". La vicepresidenta defendió la transparencia de su campaña, afirmando que jamás ha recibido apoyo de criminales ni se ha reunido con ellos, y retó a quien afirme lo contrario a demostrarlo ante la justicia. A pesar de su firme negativa, el señalamiento ha intensificado el escrutinio sobre la campaña del Pacto Histórico.
En resumenLas acusaciones contra la vicepresidenta Francia Márquez, basadas en conversaciones entre criminales y negadas por ella, han añadido una dimensión política de alto nivel al escándalo de los 'archivos de Calarcá', intensificando el debate sobre la financiación de la campaña presidencial de 2022.