Se produce en un momento en que Uribe está liderando activamente la conformación de una gran coalición opositora, como lo demuestra su reciente reunión con el expresidente César Gaviria. Su presencia en la contienda electoral de 2026 consolida su posición como el principal articulador de este bloque y el estratega detrás de la campaña para enfrentar al petrismo. Analistas señalan que, a pesar de su impopularidad en ciertos sectores, Uribe sigue siendo más popular que el presidente Petro y su participación directa en la lista al Senado podría resultar en que su partido sea uno de los más votados, superando incluso al Pacto Histórico.