La cumbre, realizada en Rionegro, Antioquia, tuvo como eje central la necesidad de construir un bloque político sólido para enfrentar al proyecto del Pacto Histórico. Ambos líderes criticaron duramente las políticas del gobierno de Gustavo Petro en materia de salud, pensiones y seguridad, y manifestaron su intención de trabajar conjuntamente. El alcance de la alianza propuesta es notablemente amplio, como lo resumió el expresidente Uribe: “Queremos construir, colaborar en la construcción de una gran coalición de base democrática, incluyendo desde Abelardo hasta el doctor Fajardo”. Esta declaración evidencia la intención de aglutinar a un espectro político diverso, que abarca desde la derecha más conservadora hasta figuras del centro.

En el encuentro también se confirmó que se han adelantado conversaciones con otros líderes como Germán Vargas Lleras, Juan Manuel Galán y Juan Daniel Oviedo.

La reunión se produce en un contexto de fragmentación en la oposición y tras la demostración de fuerza electoral del petrismo en su consulta interna, lo que ha acelerado los esfuerzos por unificar candidaturas y discursos. Este realineamiento de los dos exmandatarios, líderes de los partidos Centro Democrático y Liberal respectivamente, busca contrarrestar la dispersión de votos y presentar una alternativa de poder cohesionada.