En respuesta a las operaciones militares de EE. UU. en el Caribe, que han resultado en la muerte de decenas de personas en ataques a lanchas, el presidente colombiano ordenó suspender “todo apoyo de personal militar colombiano a operaciones que usen misiles y fuerza desproporcionada”. Tanto Petro como Benedetti han designado abogados en Estados Unidos para buscar su exclusión de la lista, en un claro reflejo de la gravedad de la crisis diplomática, que amenaza una alianza estratégica de décadas.