La controversia escaló públicamente, amenazando con generar una fractura en la coalición. Finalmente, Pizarro decidió ceder, anunciando que no aspiraría a la reelección y que su compromiso no era “por una curul, sino con Colombia”.

En su declaración, le deseó “lo mejor a Carolina Corcho liderando la nueva bancada del Pacto Histórico”.

Esta resolución allanó el camino para que Corcho, con casi 700,000 votos, asuma el liderazgo de la lista cerrada, en una movida que busca preservar la unidad del movimiento de cara a las elecciones legislativas y presidenciales de 2026.