En un encuentro en Rionegro, Antioquia, ambos líderes criticaron las políticas del presidente Gustavo Petro en salud, pensiones y seguridad, y anunciaron su intención de dialogar con otras figuras como Germán Vargas Lleras y Sergio Fajardo. La ambición de esta alianza fue resumida por Uribe con la frase: “queremos construir, colaborar en la construcción de una gran coalición de base democrática, incluyendo desde Abelardo hasta el doctor Fajardo”. Gaviria, por su parte, se mostró optimista, afirmando que el objetivo es “cambiar a Colombia” y trazar los rumbos de un “gran movimiento”. Esta movida se interpreta como un esfuerzo de Uribe por mantener su rol como eje articulador de la derecha y centroderecha, buscando un candidato de consenso que pueda competir con fuerza en las elecciones. La reunión se produce en un momento en que otras alianzas de partidos tradicionales muestran signos de desgaste, lo que posiciona este nuevo bloque como el principal contrapeso al proyecto político del Pacto Histórico.