La decisión, tomada por el Consejo Nacional del partido, lo convierte en uno de los primeros aspirantes en recibir un aval oficial para la contienda. Tras aceptar la nominación, Galán expresó su compromiso de liderar la propuesta del partido tanto en la consulta interpartidista de marzo como en la elección presidencial.
"Acepto con responsabilidad, con ánimo, con entusiasmo, con optimismo", afirmó.
Su candidatura se centrará en tres ejes fundamentales: la preservación de la democracia, la defensa de la Constitución de 1991 y la resolución de las principales necesidades de los ciudadanos. El partido busca consolidar una alternativa política fuerte que responda a las demandas ciudadanas y se aleje de la polarización. En declaraciones recientes, Galán ha mantenido una postura crítica frente al gobierno de Gustavo Petro, pidiéndole mayor responsabilidad y que piense "en la Nación y no en ganar la pelea del día", en referencia a las tensiones diplomáticas con Estados Unidos. Con este aval, el Nuevo Liberalismo marca un paso significativo en la carrera por la Presidencia, posicionando a Galán como una figura central en el espectro político de centro.













