Analistas como los citados en varios artículos señalan que el proyecto es inviable por los tiempos que requiere: entre 16 y 18 meses, lo que excede el mandato restante de Petro.

Además, para ser convocada, necesitaría la aprobación por mayoría en ambas cámaras del Congreso y luego el respaldo de al menos una tercera parte del censo electoral, es decir, cerca de 13.7 millones de votos, una cifra muy superior al apoyo electoral del presidente. Por estas razones, la propuesta es vista más como una estrategia de movilización política que como un proyecto con posibilidades reales de materializarse.