Sin embargo, desde la oposición, la lectura fue diametralmente opuesta. Figuras como la senadora María Fernanda Cabal y el expresidente Andrés Pastrana señalaron la drástica caída en comparación con los 5,8 millones de votos de la consulta de 2022, en la que participó Gustavo Petro. “De los 11.291.987 votos de la segunda vuelta de 2022 se arrepintieron diez millones de votantes”, afirmó Pastrana. Este contraste numérico es utilizado por los contradictores del gobierno como evidencia de un desgaste y pérdida de apoyo popular tras más de tres años de mandato.

Analistas políticos se encuentran divididos: algunos consideran la cifra un capital político significativo que posiciona al candidato del Pacto con una base sólida para 2026, mientras otros advierten que no sería suficiente para asegurar un paso a segunda vuelta.