La consulta interna del Pacto Histórico movilizó a más de 2,7 millones de votantes, una cifra que ha desatado un intenso debate sobre la verdadera fuerza electoral del petrismo. Mientras el oficialismo y algunos analistas lo celebran como un éxito sin precedentes para una consulta “en frío”, la oposición lo califica como una señal de debilitamiento. El oficialismo destaca que superar los 2,7 millones de votos en una jornada no electoral es un hecho “histórico”, superando consultas anteriores de partidos como el Liberal o el Polo Democrático. El presidente Petro y sus aliados interpretaron la cifra como un mensaje contundente de respaldo popular y una consolidación del Pacto como la “primera fuerza política de Colombia”. El analista Jacobo Solano Cerchiaro, quien había pronosticado una participación mucho menor, reconoció que la cifra demuestra que el progresismo tiene “una base consolidada y que está más viva que nunca”.
Sin embargo, desde la oposición, la lectura fue diametralmente opuesta. Figuras como la senadora María Fernanda Cabal y el expresidente Andrés Pastrana señalaron la drástica caída en comparación con los 5,8 millones de votos de la consulta de 2022, en la que participó Gustavo Petro. “De los 11.291.987 votos de la segunda vuelta de 2022 se arrepintieron diez millones de votantes”, afirmó Pastrana. Este contraste numérico es utilizado por los contradictores del gobierno como evidencia de un desgaste y pérdida de apoyo popular tras más de tres años de mandato.
Analistas políticos se encuentran divididos: algunos consideran la cifra un capital político significativo que posiciona al candidato del Pacto con una base sólida para 2026, mientras otros advierten que no sería suficiente para asegurar un paso a segunda vuelta.
En resumenLa participación en la consulta, aunque inferior a la de 2022, es vista por muchos como una importante demostración de fuerza para una elección no obligatoria, confirmando la sólida base electoral del Pacto Histórico, pero también evidenciando el desafío de movilizar votantes sin la figura de Petro en el tarjetón.