En su discurso de victoria, Cepeda, un reconocido defensor de derechos humanos e hijo del asesinado senador Manuel Cepeda Vargas, marcó el tono de su campaña al llamar a un debate de ideas y rechazar la confrontación personal.
“No iré a debates a insultarme con otros precandidatos, ni a amenazarse, ni a denigrarse”, declaró, retando a sus contendores a discutir sobre propuestas de país.
Su triunfo representa la continuidad del proyecto de “transformaciones sociales” del actual gobierno, con un enfoque en la paz, la justicia social y la defensa de las víctimas del conflicto. Tras ganar la consulta, el siguiente paso para Cepeda será competir en la consulta interpartidista del “Frente Amplio”, programada para marzo de 2026, donde buscará unificar a todo el espectro progresista y de centro-izquierda bajo una candidatura única. Su elección como abanderado del petrismo reconfigura el mapa político, consolidando un liderazgo de la izquierda más tradicional e ideológica, y plantea el desafío de atraer a votantes más allá de su base militante para ser competitivo en la primera vuelta presidencial.













