Posteriormente, lo habría puesto en comunicación con alias ‘Chipi’, otro de los coordinadores del crimen. La fiscal del caso le imputó los delitos de homicidio agravado, uso de menores para la comisión de delitos y concierto para delinquir, cargos que el procesado no aceptó. Las pesquisas sugieren que ‘El Caleño’ forma parte de una organización criminal dedicada al tráfico de estupefacientes y homicidios selectivos en la capital. Este desarrollo judicial es crucial para esclarecer la cadena de mando detrás del asesinato y evidencia la capacidad de las estructuras criminales para operar desde el interior de las prisiones. Mientras tanto, la Fiscalía confirmó que uno de los fiscales del caso ha recibido amenazas de muerte, por lo que se activaron protocolos de seguridad.