Entre los asistentes se encuentran figuras como Salvatore Mancuso, Rodrigo Tovar Pupo (alias 'Jorge 40'), Carlos Mario Jiménez ('Macaco') y Fredy Rendón ('El Alemán'), quienes fueron trasladados desde diferentes cárceles del país.
El presidente Petro afirmó que su intención es "terminar este proceso de paz que empezó Uribe pero que quedó interrumpido con la extradición de los participantes". A través de una publicación en X, Petro aseguró que en este encuentro está "la verdad silenciada sobre la gobernanza paramilitar en Colombia". La reunión se produce en un contexto de alta tensión política, coincidiendo con la absolución del expresidente Álvaro Uribe, sobre la cual Petro comentó que "así se encubre la historia de los políticos que llegaron al poder aliados con el narcotráfico". La designación de estos exjefes paramilitares como gestores de paz ha generado suspicacias, especialmente por ocurrir en época preelectoral.
El ministro del Interior, Armando Benedetti, había reconocido previamente que el proceso podría salpicar a actuales aspirantes presidenciales que habrían recibido apoyo de grupos paramilitares en el pasado.













