Este posicionamiento busca tender puentes entre el progresismo, el centro político y sectores tradicionales.

Sin embargo, su aspiración enfrenta obstáculos tempranos en la construcción de alianzas. La Dirección Nacional del Partido Alianza Verde votó en contra de una posible coalición con La Fuerza de la Paz, con un resultado de 26 votos en contra y 14 a favor, lo que evidencia las dificultades para consolidar un frente unificado y reconfigura el panorama de la centro-izquierda de cara a la contienda presidencial.