Trump afirmó a través de sus redes sociales que Petro "fomenta la producción masiva de drogas" y que el narcotráfico se ha convertido en "el mayor negocio de Colombia", calificando la asistencia de EE.

UU. como una "estafa a largo plazo".

Además, amenazó con imponer nuevos aranceles a productos colombianos y advirtió que si el gobierno Petro no cierra los cultivos ilícitos, "Estados Unidos los cerrará por él, y no será de manera amable".

En declaraciones posteriores, calificó al mandatario colombiano de "lunático con problemas mentales". La crisis se enmarca en un contexto de deterioro de las relaciones, que incluye la descertificación de Colombia en la lucha antidrogas y operaciones militares estadounidenses en el Caribe que Bogotá considera violatorias de su soberanía. En respuesta, el presidente Petro calificó a Trump de "grosero e ignorante con Colombia" y aseguró que su homólogo "está engañado de sus logias y asesores".

La Cancillería colombiana rechazó las acusaciones, calificándolas como una "amenaza directa contra la soberanía nacional", y llamó a consultas a su embajador en Washington, Daniel García-Peña. Diversos sectores políticos y gremiales en Colombia han expresado su preocupación por el impacto económico que podrían tener las medidas, afectando exportaciones, empleos y la cooperación en seguridad.